«Y entonces el Califa le dijo a Scherezada: "Cuéntame una película que me ayude a pasar la noche"».

Es sumamente llamativo el hecho de que tres películas de principios del siglo XX tengan una propuesta estructural peculiar. El cine, desde sus orígenes, siempre problematizó la trama, o sea, la forma de presentar la historia (fábula). Con David Wark Griffith se sentaron las bases de la sintaxis cinematográfica con la invención del flashback y el montaje paralelo. Con Eisenstein se vio el montaje de atracciones como una forma de fragmentar la realidad para hacer al espectador un ente más participativo y por ende manipulable. Con Godard y sus jump cuts se incurre en la falta de raccord como una forma de hacer que el cine se vuelva más cercano a la realidad. Revisemos en orden inverso tres títulos que con diferentes niveles de calidad han propuesto una forma no convencional de narrar.

3.- 5 x 2 (2004) de Francois Ozon noventa minutos y contiene cinco bloques narrativos colocados al revés en la narración audiovisual. El primero dura dieciocho minutos y tiene como premisa el divorcio de los protagonistas. El segundo, de diecisés minutos, nos muestra a la pareja en su etapa más conflictiva. Están criando un hijo de cinco años, reciben a una pareja de amigos homosexuales, oportunidad para que los cuatro reflexionen sobre la fidelidad. La tercera sección, de quince minutos, nos muestra todo el proceso del parto con un contexto conyugal bastante turbio en el que la pareja está en crisis (Gilles no asiste a  la cesárea). La penúltima parte, de catorce minutos, nos lleva a la ceremonia religiosa en la que la pareja contrae matrimonio. Resulta irónico que el cura lea en alta voz las leyes que los consortes no llegarán a cumplir. El último acto, que dura 23 minutos, es realmente el primero: Gilles y Marion empiezan su romance durante unas vacaciones en Italia. Él va con su novia, ella va sola. El filme termina con la puesta de sol que habrá de marcar el inicio del romance. El resto del metraje está dedicado a la presentación de los créditos.

La narración de Ozon es convencional, no incurre en piruetas técnicas. Lo único que se ha hecho es invertir el orden de las secuencias. El gran hallazgo no es estético, es humano. Permite al espectador ver una historia de amor en el sentido cronológico inverso. Desde el divorcio hasta el primer encuentro sentimental.

2.- Irreversible (2002) de Gaspar Noe es la historia de una revancha. Marcus (Vincent Cassel) se pasa buscando por los bajos mundos parisinos al hombre que violó a su pareja, Alex (Monica Belucci). La búsqueda del violador es la premisa dramática. A diferencia de 5 x 2 este filme, también francés, tiene sus secuencias en reverso. El anterior tenía los actos (conjuntos de secuencias) en orden reversible. Esto significa que en Irreversible las secuencias o planos secuencia comienzan en el momento en el que la siguiente secuencia o plano secuencia termina.

La película empieza con la búsqueda del violador y concluye con Alex a punto de descubrir que está embarazada. Tres peculiaridades técnicas llaman la atención más que la estructura en reverso. La primera es la presentación de planos secuencias largos con una cámara que bailotea logrando una atmósfera angustiante (el mismo director usó una cámara de 16 mm). La segunda es el excesivo uso de la técnica conocida como walk and talk que, como bien lo dice su nombre, implica la filmación de actores mientras estos caminan y hablan al mismo tiempo. La tercera tiene que ver con el diseño de sonido. Durante la primera media hora del filme estos largos planos tienen un zumbido de fondo que hace que el filme sea más agobiante de lo que ya es. Se trata de un sonido de baja frecuencia, casi inaudible, que es similar al producido durante terremotos. Este sonido, que causa náusea y vértigo, es el que logró que muchos espectadores salieran de las salas de cine durante la exhibición comercial.

“El tiempo lo destruye todo” es el eslógan del filme y también el primer y último parlamento del mismo. La verdad es que el cine intenta destruir el tiempo o su forma de presentarlo ante el espectador. Irreversible lo intenta con sus piruetas vanguardistas, a caballo entre el juego de vídeo y el vídeoclip.

Dos escenas son memorables en el filme de Noe. La primera, indudablemente, es la de la violación a Monica Belucci con una duración excesiva de diez minutos. Esta escena se convierte en el midpoint y por ende la razón de ser de todo el segundo acto. Este hecho tan brutal nos permite entender la brújula dramática de toda la historia. El inicio está concebido para que el espectador entienda la dimensión de la venganza y una vez que espectamos la violación se hace más digerible ese final que es realmente el principio.

Las técnicas digitales fueron coadyuvantes en dos aspectos. Primero, el de la edición: para hacer más imperceptibles los cortes y alargar los planos secuencias se procedió a enmascarar las transiciones algunos efectos. Segundo, escenas de agresión como aquella en la que se aplasta la cabeza de un personaje o la de la violación tuvieron la injerencia de CGI. Inclusive se añadió en posproducción genitales a la prostituta del primer acto (que es realmente el tercero) para presentarla como un transexual.

1.- Memento (2000) de Cristopher Nolan acuñó aquello de “adelante para atrás”. Nada más alejado de la verdad. Amnesia como la bautizaron erróneamente en algunos países de habla hispana contiene dos relatos: uno a color y otro en blanco y negro. Cada relato contiene 22 escenas. Pongamos a cada escena en color las letras que van hacia atrás de la V hacia la A y a cada escena en blanco y negro un número que va del 1 al 22 representando un orden convencional o lineal. La estructura quedaría así: 1, V, 2, U, 3, T, 4, S, 5, R, 6, Q, 7, P, 8, O, 9, N, 10, M, 11, L, 12, K, 13, J, 14, I, 15, H, 16, G, 17, F, 18, E, 19, D, 20, C, 21, B, 22, A, 1. Al final el blanco y negro se convierte en color logrando la convergencia de ambos relatos. Cada par de escenas, la de color y blanco y negro, tienen una duración aproximada de diez minutos que es lo mismo que dura la capacidad del protagonista para permanecer lúcido. Pasado ese lapso de tiempo Leonard ya no puede crear nuevos recuerdos. Su mal se llama “pérdida de memoria a corto plazo”, elemento que sería luego copiado por Pixar al diseñar el personaje de Dory en Finding Nemo (2003).

Estamos ante tres películas que proponen una forma aparentemente nueva de narrar, acorde con los cambios tecnológicos del nuevo siglo. El “aparentemente” es un término que hay que tomar con pinzas

5 x 2 es narrativa tradicional que únicamente altera el orden de los actos. Irreversible es pirotecnia camarográfica que marea y que usa planos secuencia dispuestos al revés. Finalmente, Memento es dos películas. Una en blanco negro que va en forma lineal y la segunda a color que va hacia atrás. Los tres filmes tienen como gran protagonista al tiempo, pero no destruido como propone Gaspar Noé, sino reconstruido, reconstituido y fortalecido por la imagen cinematográfica.

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