«Y entonces el Califa le dijo a Scherezada: "Cuéntame una película que me ayude a pasar la noche"».

secret-of-kells-poster

Una de las épocas de esplendor en la historia del arte es la que tiene que ver con el diseño del libro celta. Desde que Roma cae en el año 476 de nuestra era el éxodo masivo empieza a moverse de un extremo a otro de Europa mientras las tribus luchan contra otras para obtener asentamientos. Mientras esto sucedía en el corazón del continente, los celtas habitaban una Irlanda aparentemente placentera. Todo cambió con la llegada de unos misioneros guiados por san Patricio que se enfrascaron en la tarea de convertir a los paganos celtas. Esto implicó una apropiación del arte religioso céltico: sus patrones geométricos, sus entretejidos, las gruesas texturas que llenan los espacios de los folios, la fascinación por los colores brillantes… Entre los grandes ejemplos del manuscrito medieval celta tenemos el Libro de Durrow, los Evangelios de Lidisfarne, pero sobre todo El Libro de Kells que contiene los cuatro evangelios (Mateo, Marcos, Lucas y Juan). Estas obras se trabajaron en los escriptoria monásticos que constituyen el gran antecedente de una agencia de diseño gráfico o, si se quiere, de una editorial.

Meister_des_Book_of_Kells_001

El gran aporte del Libro de Kells (elaborado en el siglo VIII a.C.) está en las iniciales grandes que aparecen en las primeras páginas. Las 2100 enormes mayúsculas iluminadas de los 339 folios van luego a integrarse con el resto del texto a través de un principio visual llamado diminuendo que no es más que una escala gráfica que logra que el texto vaya disminuyendo de tamaño a medida que se va leyendo. Otras grandes innovaciones son la creación del espacio entre palabras que permite al lector leer con más fluidez, la inclusión de márgenes angostos, una abundante inserción de ilustraciones coloridas, todos estos recursos jamás realizados anteriormente. Los historiadores del arte siguen embelesados tratando de descifrar cómo tanta perfección, tanta armonía entre la letra (mundo físico) y la imagen (mundo religioso) se pudo haber sido realizada a través de manos humanas.

Todo este preámbulo tomado de manuales de historia del diseño y del arte es necesario para entender la belleza de El secreto del libro de Kells (2009), película de animación hecha por una alianza entre Francia, Bélgica e Irlanda. Al igual que el libro protagonista, la pantalla está cubierta por redes de líneas, rostros, formas y animales (recordemos que los miniaturistas irlandeses profesan una vocación profunda por el zoomorfismo); hay mariposas y gatos (una nutria aparece en algún folio con un pez en el hocico). En tal caso, estos animales tampoco es que están a la vista, hay que cazarlos entre líneas, en medio del vértigo de tanta forma geométrica.

knotwork

En el filme aparecen los famosos knotworks que surigieron en el arte céltico tardío (introducidos por los manuscritos cristianos cópticos). Los knotworks (que tienen su origen en los nudos de los marineros y el entramado de cestas) son una variación de representaciones gráficas de los nudos utilizados para la decoración de armas, joyas y copas. La marca registrada de estos knotworks son el uso de los bordes redondeados a partir de una línea continua que luego se curva para lograr un entrelazado. Los espirales son otro elemento que se repite en el diseño del arte céltico. El más usado era el espiral three-pronged o triskele que se basa en el 3, el número sagrado de la religión céltica. Los patrones dominantes son también fundamentales en el diseño celta y los manuales lo describen como espirales en una línea recta. Un ejemplo de patrón dominante céltico es el uso del ángulo de 45 grados para componer el esquema de formas del triángulo.

images

Pero adentrémonos en el candidato al Óscar al mejor filme animado en 2009 (ese año Up de Pixar se llevó la estatuilla). Brendan es un chico de doce años que vive en una aldea fortificada conocida como la abadía de Kells. Todos los pacíficos monjes están a la expectativa de los ataques vikingos. Su vida deja de ser monótona y aburrida con la llegada de Aidan, un viejo iluminador que trae consigo un libro inacabado. Poco a poco el anciano va a despertar en el chico sus dotes artísticas para ayudar a concluir el místico manuscrito. Pero los obstáculos por vencer serán más de uno para el debutante iluminador. Su tío, el abad Cellach, le impide ayudar a Aidan pues considera que el niño se está distrayendo de su labor habitual que es ayudar a construir las paredes fortificadas para contrarrestar a vikingos. Además, la llegada de los vikingos (dispuestos a arrasar con la aldea) es cada vez más inminente. Pese a la prohibición, Brendan decide ayudar al viejo artista y se adentra en el bosque buscando semillas que servirán para la elaboración de pigmentos. En medio del follaje Aisling, una especie de hada, mitad lobo, mitad humana, lo salva de las garras de Crom Cruach or Cromm Crúaich, también conocido como Cenn Cruach o Cenncroithi, deidad de la Irlanda pre-cristiana, a la que se le hacían sacrificios humanos. Su nombre puede ser interpretado de varias maneras. Crom (o cromm) significa “doblado” o “roto”. Cenn significa “cabeza”. Cruach puede significar “sangriento”. Así que uno de los significados podría ser “cabeza sangrienta”.

???????????????????????????????

El secreto del libro de Kells, dirigido por Tomm Moore y Nora Twomey, es un largometraje animado que se aparta de los convencionalismos comerciales de Dreamworks y Pixar y nos trae una narrativa más profunda, sosegada y de mucha carga espiritual.

El gran aporte de esta animación es tomar el layout de la pantalla y trabajarlo como un lienzo más de pintor que de diseñador gráfico.

En la película aparecen tipos, letras, formas, colores que son elementos tomados del diseño celta. Los personajes aparecen como si hubieran sido extraídos de los vitrales de las catedrales medievales.

El haber optado por la bidimensionalidad es un gesto de fidelidad a la falta de perspectiva existente en los manuscritos iluminados. Esto también constituye un homenaje a ese trabajo artesanal tan usual en los inicios del cine de animación (piénsese en Disney).

En todo momento del filme se resalta el uso de la técnica medieval del diminuendo que, como ya fue explicado en líneas anteriores, consiste en disminuir jerárquicamente las dimensiones de objetos y personajes. No es que el abad sea un gigante y quienes lo rodean unos enanos. La intención es simbólica: quien dirige el monasterio debe ser representado de manera monumental por su autoridad y liderazgo.

El filme es un encantamiento visual por el uso creativo de la misma paleta del libro de Kells conformada por el malva, el rojo, el marrón, amarillo, negro y verde.

Inclusive hay escenas que parecen arrancadas del manuscrito original. Son verdaderas páginas visuales de color y movimiento.

Otro mensaje que nos entrega el filme está muy claro. El trabajo del iluminador medieval parece anteceder al de los diseñadores de producción cinematográfica del siglo XX y XXI. Tanto el iluminador como el fotógrafo (y por qué no el camarógrafo de un filme) tienen como material la luz, el color y las formas. Esta verdad tan evidente nunca había sido tratada con semejante belleza y eficacia narrativa en la historia del cine.

Nube de etiquetas

A %d blogueros les gusta esto: